Guía de cuidado
Hábitos sencillos para que cada pieza luzca su mejor aspecto, desde el oro y la plata hasta las piedras preciosas, las perlas y los accesorios de moda.
Hábitos diarios
Lo esencial para proteger cada pieza
La mayoría de los daños en las joyas son totalmente evitables. Unos pocos hábitos constantes van más allá de cualquier rutina de limpieza.
Lo último en ponerse, lo primero en quitarse
Ponte las joyas después de aplicarte perfume, loción y laca para el pelo. Quítatelas antes de lavarte, nadar o hacer ejercicio.
Mantenlas secas
El agua, especialmente la clorada o salada, corroe los metales y afloja los engastes con el tiempo.
Quítatelas al trabajar
Quítate los anillos y las pulseras antes de realizar tareas manuales, practicar deporte o levantar objetos pesados para evitar doblarlos, rayarlos o dañarlos por impacto.
Comprueba tus engastes
Mueve suavemente las piedras cada pocas semanas. Los engastes sueltos hacen que las gemas se caigan; detectarlo a tiempo evita pérdidas.
Qué evitar
Errores comunes que causan daños permanentes
✓ Hacer
- Usar jabón suave y agua tibia
- Secar las piezas completamente antes de guardarlas
- Usar un cepillo de dientes suave en los engastes
- Guardar cada pieza individualmente
- Acudir a un joyero para las reparaciones
✕ Evitar
- Lejía, acetona o productos químicos agresivos
- Limpiadores ultrasónicos en perlas u ópalos
- Guardar las piezas amontonadas
- Usar joyas en piscinas o jacuzzis
- Reparaciones caseras en engastes o cierres
Almacenamiento
La forma de guardarlas importa tanto como la de limpiarlas
La humedad, la luz y el contacto entre las piezas son las causas ocultas del deslustre, los arañazos y los enredos de las cadenas.
Separar todo
Guarda cada pieza en su propia bolsa, compartimento o bolsa con cierre. Los metales se rayan entre sí y las cadenas se enredan si se guardan juntas.
Controlar la humedad
Mantén las joyas alejadas de los baños. Un paquete de gel de sílice en tu joyero absorbe la humedad y ralentiza significativamente el deslustre.
Evitar la luz solar directa
La luz ultravioleta desvanece las piedras preciosas de color y reseca los materiales orgánicos como las perlas y el coral. Un cajón o una caja forrada son ideales.
Colgar los collares
Un pequeño gancho dentro de una caja evita que las cadenas se enreden y se doblen. Para cadenas finas, pásalas por una pajita antes de guardarlas planas.
Cuidado profesional
Cuándo visitar a un joyero
Algunos cuidados no se pueden hacer en casa, e intentarlo puede empeorar las cosas. Un profesional puede volver a platear el oro blanco, volver a engastar las garras desgastadas, volver a ensartar los collares de perlas y limpiar con ultrasonidos las piezas adecuadas para ello.